viernes, 25 de enero de 2008

La luna, de lado

Mitad de invierno, pero no importa. Ello no impide días de sol y viento frío como el de hoy viernes, ni que la luna salga por donde acostumbra, de lado, amarilla y grande.

El invierno en esta ciudad no trae la nieve. Para verla habría qué ir al Escocia o a Irlanda. Aquí predominan el cielo gris, cerrado y el viento fuerte. Pero tenemos por lo menos dos días soleados a la semana, helados eso si, de esos que permiten rememorar los tiempos cálidos del trópico. Y es cuando aprovecha esa luna de cuento infantil que gira sin lograr la parábola completa, medio escondida entre los edificios y los árboles, jugando a la foto y sacudiendo la indiferencia de los transeuntes.

Pobres poetas que ya no pueden hablar de ella en sus poemas, de pura pena porque su nombre -el de ella- permanece en el diccionario de los lugares comunes por orden de los críticos.








2 comentarios:

Maritza Sánchez dijo...

Qué hermoso escrito!!! "Esa luna de cuento infantil que gira sin lograr la parábola completa..."

Encantador su estilo para escribir Profe. Por eso es que a uno después le da pena publicar sus cositas.

Un abrazo gigante y afectuoso, como siempre.

mae dijo...

me gusto este de la luna, muy lindo!!
besos!!