Hay escándalo y preocupación en el Reino Unido porque no cede la costumbre del matrimonio de muchachas inglesas de origen pakistaní, obligado por sus padres.
Lo que sucede es que los padres de una jovencita -alrededor de los 15 o 16- le cuadran el matrimonio según sus intereses, sin consultarle siquiera. Y la obligan a casarse, en Pakistán. Es decir, se las llevan desde el UK con el cuento de que van a una celebración familiar o a un viaje de vacaciones, y cuando se dan cuenta están de metidas cabeza en un matrimonio de conveniencia.
Las autoridades del Reino Unido han logrado frustrar este año 68 de tales matrimonios y apoyan numerosos casos de divorcio, incluso a sabiendas de que se dividen las familias, pues los papás, sobre todo, rechazan a sus hijas.
Lo que argumentan las autoridades del UK es que esas jovencitas son inglesas y como tal tienen unos derechos que no les pueden ser vulnerados, máxime cuando son menores de edad.
El caso del escándalo de hoy es el de una muchacha de apenas 15 años que se llevaron engañada para Pakistán, con la intención de casarla con un primo, también de 15. Pero ella se rebeló, acudió al consulado británico donde fue respaldada, aunque por ahora tampoco podrá casarse con otro primo, seguramente pobre, al que ama.