lunes, 1 de diciembre de 2008

Pinturas a la calle


Adam Neate regó una noche, por diversos sectores de la ciudad, mil obras suyas a mediados de noviembre. Las dejó en la calle a merced de los transeuntes. En pocas horas no había ninguna.
Poco tiempo después, algunos de esos mismos retratos, pintados sobre cartón, ya se remataban por internet, en eBay, por precios entre 100 y 1000 libras (entre 170 y 1.700 dólares).
Neate decidió pintar muchos retratos, porque le apasiona, y dejarlos en la calle para que la gente decida si los recoge o si pasa de largo, para "separar el arte del negocio", aunque sea de su propio negocio. Neate quiere pintar porque le encanta, por placer, y permitir la reacción del público.
El pintor de 31 años, había anunciado por internet su performance, The London Show, auspiciado por la Elms Lesters Gallery que le pagó 12 mil libras por pintar mil cuadros y dejarlos en una sola noche en las calles para mirar la reacción de la gente.

1 comentario:

Jenny Giraldo García dijo...

Acá el arte en la calle se está usando mucho para "educar" y para "embellecer" la ciudad, por ejemplo, hace poco los módulos para vendedores que están sobre la Oriental fueron intervenidos y cada uno tiene una pintura diferente de artistas locales. Igual pasó con los puentes peatonales, que los decoraron para que la gente se anime a pasar por ellos y los carros los maten menos... me parece muy bacano, pero que un artista decida poner sus obras en la calle para ver la gente qué hace con ellas tal vez sea algo difícil de ver en Medellín. Lo que veo es que acá aun se piensa en el arte con funcionalidad y no al arte en sí misma, así no eduque o así sea feo y agresivo, tiene que servir para algo siempre y tal vez eso es lo que diferencia el arte del diseño, creo yo. Y a propósito de arte, Profe, le encargo que vea la retrospectiva de Bacon en la Tate, quedaré satisfecha si me cuenta algo al respecto. Un abrazo y feliz año.